dic 26 2008
El penúltimo verso
Dejo caer inacabado
mi poema sobre el asfalto,
entre la M-40 y la Nacional 2
donde el estruendo y mi silencio
se han unido para siempre.
Mi arcada,
al lado del golpe de tu ausencia
escucha tu grito último,
la última fractura de mi amado cráneo,
de tus brazos,
de tu estómago
en el choque frontal contra el salpicadero.
Sin rumbo
y sesgado en el lánguido vagar de mi sombra
pulula por el arcén
el punto y final del penúltimo verso.
Concha