ene 20 2008
Una invitación

A veces, parece buena cosa escribir dejando el texto a su suerte. Escribir tal como somos, o como fuímos. Contar las cosas de uno, para que sean un poco de otros, y de ese modo más nuestras.
Si algo propio no puede ser también de otro, es como si no fuera enteramente nuestro. Se hace la vida muy chiquita entonces; yo creo que se desvive aquello que no se cuenta. Se vive, en cambio, lo que contamos, lo que imaginamos que fue o que podrá ser. Este blog es sólo eso: otro intento de ser más felices, o menos infelices. Una invitación a escribir y a leer.
Sulle