Archivo de la categoria 'Papeles de Ignacio'

mar 08 2010

Autorretrato simbólico

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, es un hombre en celo.
Ay, pero el repartidor de la tienda de comestibles es listo e ingenioso,
es todo un vividor.
El repartidor de la tienda de comestibles fuma tabaco rubio americano
y conoce a las prostitutas por su nombre.
El repartidor de la tienda de comestibles maneja su dinero
y lo gasta en aquello que desea.
Los sábados se peina y acicala,
el repartidor de la tienda de comestibles sabe ser elegante.
El repartidor de la tienda de comestibles
entiende a las muchachas,
conoce su escondida lascivia
y sabe cómo hacerla aflorar.
Ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, hace mucho dejó de ser un niño.

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feb 24 2010

Fiesta

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Manos que tocan manos, es amor quien las une
presiento bocas que beben un mismo vino
pronto será la noche para el baile y la música
pero siego lealtades con pasos primorosos.
Caballo ilusionista, madre de caracolas
sordo violín del viento, armonías salobres
como la sangre es terca cedo pronto al cansancio
y parece una estufa lo que calienta el alma.
Es el atardecer, se cierran los talleres
niñerías de ábaco y pirulí de fresa
en la tiniebla huésped me siento acorralado
soy como un pajarito preso en muy largas redes
voy a ver a mi amante, quiero estar presentable.

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feb 16 2010

Sin título

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Ahí va un poema un poco vacuo:
Vago esquema con orla, rotativas
en perpetuo descenso. Fatigado
sosiego de la piedra. Cavar hondo
es hablar con escarcha en las raíces.

Alba, dolor. Sin pies no me enamoro.
Atezado galán vende cuchillos.
Agonístico encuentro en un armario
con una manga de astracán y luto.

Nadie recuerda ya tu nombre. Ando
por las alcobas del placer, teñidas
por una llama moribunda. Busco
fotografías donde recordarte.

Buenviajes de humo y cortesía,
sombreros que no vuelven, ni bastones.
Todos van a tener su noche triste,
maceta que conserva sus raíces.

Rinden secretamente beneficios,
homenajes discretos. Un pañuelo
con que vendar una cabeza rota
o con que remedar blanco sudario.

Venenoso es el aire en este día
pelado, como fruta desangrándose.
Orden es el temor petrificado,
como un relato limpio de asperezas.

Las casitas reclaman discreción.
La soledad del bosque inabarcable
causa perplejidad, pero la nieve
exhibe su gloriosa indiferencia.

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feb 14 2010

Alma

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

El centro de un amor

excavado en roca

no es lugar accesible a la rutina, y sin embargo

permanece en un punto idéntico a sí mismo.

In the still point of the turning world

(en el punto inmóvil del mundo que gira)

Eliot citado de memoria

como debe ser para no incurrir en vacua erudición.

El amor es también como una moneda:

antigua y gastada, como la del Lobo,

pero conserva aún en su metal inalterado,

quizá mejor que las augustas ruinas,

la memoria de un tiempo tanto tiempo perdido,

los gritos del mercado, el confortable peso en la bolsa,

lo fugitivo permanece y dura,

palabras de Quevedo paradójicas, refiriéndose al Tíber.

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feb 10 2010

Sesión de clase

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Ayer estuvimos en clase poniendo a prueba las enseñanzas de Urce en torno a declamar, que se parece a actuar y a cantar, y resulta, por tanto, supremamente difícil. Yo me libré por no llevar bien memorizado el soneto (he elegido uno muy conocido de Manuel Machado sobre el mar, que no dice mucho pero que a mí me parece bonito). El próximo día lo llevaré escrito por si los nervios. Dice así:

Ocaso

Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquélla tarde… El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada…
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar nada…!

Como si fuera fácil eso de no pensar en nada…Yo a lo sumo llego a veces a retorcer los pensamientos para intentar ver qué esconden detrás, o qué llevan en su interior, o por qué han llegado a mí en ese momento, pero es un trabajo arduo, y normalmente acabo dormido.

Marisol, me encantó la sencillez de tu poema sobre los pies sensuales, y me gustaría conocer alguno más tuyo. Is it possible?

Encantado de besaros y abrazaros a todos (“me habéis llegado al alma/¿o acaso estabais en el fondo de ella?” que escribió el otro hermano)

Ignacio

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feb 04 2010

Una taza

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Queridos proscritos, os mando uno de mis poemas más transparentes, pero que encierra, creo, ciertas perplejidades morales. Espero que os guste:

Tengo donde vivo una taza,
es blanca, con escasos adornos,
le falta el asa y tampoco tiene plato,
pero retiene bien los líquidos, fríos y calientes,
aunque es algo pequeña,
y muchas veces me quedo con ganas
de más café, o tengo que llenarla dos veces de agua.
Es mi taza, la tengo desde siempre.
Después de usarla la lavo con cuidado,
la seco y la guardo en su sitio.
Pero ya me he cansado de ella
y estoy buscando una mejor,
o mejor varias, no sé, seis, o doce,
o el número que vendan normalmente
(quizá diez),
las quiero de colores alegres, optimistas,
de diseño moderno, más bien grandes, pesadas,
de tacto agradable, a juego con la cafetera.
Luego, cogeré la vieja taza,
que ya no me sirve,
y la tiraré.

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feb 04 2010

Salutación

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Por fin me he animado a entrar en este blog, y me encanta, igual que me encanta haber conocido un grupo de personas que se quieren tanto. Gracias a Sulle por decir que es un placer hablar conmigo, aunque lo cierto es que no hablo mucho, estoy como deslumbrado y un poco tímido (me expreso más fácilmente por escrito) pero ya hablaré, y diré lo que tenga que decir, cuando me sienta más a mis anchas.
Besos y abrazos para todos

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