Mar 09 2010

Homenaje a Miguel Hernández

Publicado por Claudio en Papeles de Claudio

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Mar 08 2010

Autorretrato simbólico

Publicado por ignacio en Papeles de Ignacio

Ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, es un hombre en celo.
Ay, pero el repartidor de la tienda de comestibles es listo e ingenioso,
es todo un vividor.
El repartidor de la tienda de comestibles fuma tabaco rubio americano
y conoce a las prostitutas por su nombre.
El repartidor de la tienda de comestibles maneja su dinero
y lo gasta en aquello que desea.
Los sábados se peina y acicala,
el repartidor de la tienda de comestibles sabe ser elegante.
El repartidor de la tienda de comestibles
entiende a las muchachas,
conoce su escondida lascivia
y sabe cómo hacerla aflorar.
Ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, ay, ay, el repartidor de la tienda de comestibles
ay, hace mucho dejó de ser un niño.

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Mar 08 2010

Homenaje a Miguel Hernández

Publicado por Urceloy en Papeles del Urceloy

Adjunto, como bien ha hecho Antonia, y espero que el resto de proscritos, el homenaje que le hice al bueno de Miguel en su día. ¡Animo y besos!

Soneto centón sobre versos de Miguel Hernández

pertenecientes a “El rayo que no cesa”


Un pañuelo sediento va de vuelo (5,13)

donde cesa en diez partes tu hermosura, (8,2)

y donde va tu pie va la blancura, (8,7)

ojos de ver y no gozar el cielo. (27, 12)

Y sin calor de nadie y sin consuelo, (29, 17)

con una mano cálida y tan pura (4, 2)

se despedaza y rompe la armadura: (15, 33)

ir a tu corazón y hallar un hielo. (5, 10)

Que en el otoño y en la sangre suena(24,8)

de sollozos de todos los metales (24, 13)

ya la acción corrosiva de la muerte. (Final, 11)

Pero me voy, desierto y sin arena (19, 13)

al desconsuelo de los manantiales, (Final, 4)

a donde ni has de oírme ni he de verte. (19, 11)



Poema 4: Me tiraste un limón y tan amargo…

Poema 5:Tu corazón, una naranja helada…

Poema 8: Por tu pìe, la blancura más bailable…

Poema 15: Me llamo barro aunque Miguel me llame…

Poema 19: Yo sé que ver y oír a un triste enfada…

Poema 24: Fatiga tanto andar sobre la arena…

Poema 27: Lluviosos ojos que lluviosamente…

Poema 29: Yo quiero ser llorando el hortelano…

Soneto Final: Por desplumar arcángeles glaciales…

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Mar 08 2010

Poema para Jesús Alexander

Publicado por Zelia en Papeles de Zelia

(Juventud, ¿divino tesoro?  o  el marrón de la adolescencia)

Con ese alma

de endecasílabo tuerto

y ese cuerpo

de esdrújula…con hipo

que tarda en caer.

Con esos pelos

de rubias serpientes

y la cara blanca.

Con la rauda palabra,

las manos mordidas

plegándose sobre sí

sobre el santo onanismo

todo el santo día

con la lucha

contra las hormonas

contra las hermanas.

Pensando en no sé qué

en todo,

en matar las horas

y escapar del tiempo

a través de un cable.

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Mar 07 2010

Homenaje a Miguel Hernández

Publicado por Antonia en Papeles de Antonia

Este año, en octubre, hará 100 años que nació Miguel Hernández. Hoy he leído el artículo de Antonio Muñoz Molina en El País y me ha gustado mucho, en realidad, me ha emocionado. Quiero recordar a mi paisano con el ejercicio que nos mandó Jesús Urceloy hace dos años.

Nanas a Miguel Hernández

En la jungla de hierro
Miguel estaba,
esperando un suspiro
que lo matara.
Miguel de barro,
estertor de paloma,
ceñudo y alto.

En un huerto de cardos
revolotea
un niño presa de hambre
pidiendo cena.
Perito en luna,
destinado a la guerra
desde la cuna.

Una sombra desciende,
adusta y pura,
por su ceño fruncido
de media luna.
Noche de frío,
enlutado de escarcha,
verso escondido.

Ungido por las balas,
como el esparto,
descerraja palabras
de su costado,
bruno de pena,
coronado de luna
de ceja a ceja.

Las palabras del hambre
cosen su pecho
como un hilo de sangre
buscando el centro.
Cierra los ojos,
que la luna restañe
tus sueños rotos.

@Antonia, 2007

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Mar 07 2010

Mitrídates Eupátor redux

Publicado por Antonia en Papeles de Antonia

Mitrídates VI, también llamado
Eupátor Dionisio, y conocido como el Grande,
pudo haber sido un hombre de estos tiempos.
Se dice que asesinó a su madre y a su hermano
antes de proclamarse rey del Ponto,
y que fue clemente con su hermana desposándola.
También se dice
que podía ordenar pena de muerte
en todas las lenguas que se hablaban en su reino.
Temeroso de filtros y venenos,
mandaba a Krátevas, su médico, analizar
sus efectos en cuerpos torturados.
Dicen que halló el antídoto perfecto.
Ordenó la matanza
de los ciudadanos romanos de Anatolia,
—atrayéndose las iras de Roma.
Luchó por la Bitinia
pero su ejército fue derrotado.
Levantó otro ejército aún mayor,
para caer de nuevo.
Mitrídates Eupátor, rey del Ponto,
el asesino, el usurpador,
el coleccionista de venenos y de antídotos,
el de las vastas lenguas,
fue feroz en su triunfo
mas no supo morir
con debida elegancia en su derrota.
Incapaz de arrojarse sobre su propia espada,
ingirió uno a uno sus venenos
pero sólo sintió leves molestias.
Suplicó a un oficial que le matase,
sin resultado. Las crónicas no dicen por qué.
Al final, su hijo Farnaces, hastiado,
y ansiando arrebatarle la corona,
le obligó a suicidarse
en un lugar olvidado del Bósforo,
aunque no hay leyenda ni indicio alguno
del arma utilizada.

La muerte, sin embargo, no le quiso,
vive entre todos, yace entre los nuestros.

Pero hay otras versiones de su muerte.
Mozart, robándole el texto a Racine,
compuso una tragedia intemporal.
Cuando Mitrídates, dado por muerto,
volvió de la batalla, sus dos hijos,
Sifares y el arriba mencionado,
estaban repartiéndose la herencia
y querían casarse con Aspasia
—por entonces amante de su padre—
quien quería a Sifares—era joven—
y no la decadencia de Mitrídates,
quien quiso demostrarles sus potencias:
libró otra gran batalla contra Roma
(las cosas hay que hacerlas a lo grande)
cayendo nuevamente derrotado.
¿Qué otra cosa podía hacer Mitrídates Eupátor
vencido por Roma, contestado por sus hijos,
anciano, abandonado por su amante?
Pues quitarse de en medio dignamente.
(Y esta fuente subraya la bravura
con que supo enfrentar su propia espada.)

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Mar 06 2010

En su virtud inscribo (Amores registrales)

Publicado por Sulle en Papeles del Sulle

Para Amortajadica

Hace algo más de un año, una prima mía me obsequió con dos nichos en el cementerio de nuestra aldea. Hasta ahora no me había preocupado de hacer las correspondientes inscripciones en el Registro de la Propiedad. Pero ahora, ¡ay ahora! Ahora no pienso en otra cosa desde aquel primer encuentro con mi dulce Amortajadica

Nada más verla en el tanatorio, quedé suyo afectísimo por una nota marginal en el Registro de la Propiedad de Madrid. Después, procedimos a un buen cotejo previo para evitar posteriores confrontados. Finalmente, nos besamos  en  la anotación al margen de la inscripción primera, mientras esperábamos a convertirnos en segunda inscripción.

Y, finalmente, el viernes pasado, el Registrador rubricó al pie del folio 2010, del Libro 78-G:
En su virtud inscribo el pleno dominio de los amores descritos a favor de los fallecidos, a título de adjudicación, con la subrogación pactada; y a favor del futuro, su ampliación y modificación de su derecho de hipoteca sobre los besos citados en la estipulación sexta.

Así resulta de la escritura otorgada a cuatro de marzo último, ante Los Proscritos, de cuyo primer mensaje fue presentada primera copia en este blog hace ya ni se sabe cuánto tiempo. Madrid, a cinco de marzo de dos mil diez“.

¿No es hermoso? ¡ En su virtud queda inscrito.

Eternamente suyo, y registralmente bendito

Sulleiro

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Mar 05 2010

Poetas

Publicado por Sulle en Papeles del Sulle

El primer marido de mi madre se llamó Pablo. Fue un hombre guapo y alegre, pero pobretón. Era secretario de ayuntamiento, y le destinaban a pueblos fríos y lejanos, así que mamá se quedó viuda enseguida. De aquel padre aún guardo una foto, muy estropeada, en la que está vestido de soldado, con botas altas y una sonrisa bondadosa.

A su segundo marido, viajero y algo soñador, mamá le colocó en un ministerio como auxiliar administrativo. Resultó ser un padre afectuoso, aunque muy callado. Lo que más le gustaba era comer arroz con leche. Con el tiempo, se fue entristeciendo poco a poco. Dormía mucho, y un mañana no se despertó. Tenía un apellido raro: Seoane.

El último marido de mamá, un tal González, era funcionario de mediano rango. Siempre estaba fuera de casa, pero cobraba un sueldo bueno. Fue el padre que más nos duró, aunque le tratamos poco. Parecía un hombre culto. Muy reservado para sus cosas, se murió sin avisar un miércoles por la tarde.

Años después del último entierro ganancial, mamá encontró en el trastero varias cajas de zapatos llenas de versos. Eran poemas tristes. Mi madre no sabe cuál de sus maridos escribió aquellos versos, así que se inventó un autor llamado Pablo Seoane González y los publicó. El libro tuvo poco éxito, pero, ahora, mi madre lleva siempre un ejemplar en el bolso, y le dice a todo el mundo que ella es viuda de un poeta.

Sulleiro

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Mar 04 2010

Mitrídates Eupátor

Publicado por Antonia en Papeles de Antonia

Querido Lobo: esta tarde he hecho mis investigaciones sobre el interfecto. He aquí la información recabada.

Mitrídates VI, también llamado
Eupátor Dionisio, y conocido como el Grande,
pudo haber sido un hombre de estos tiempos.
Se dice que asesinó a su madre y a su hermano
antes de proclamarse rey del Ponto,
y que fue clemente con su hermana desposándola.
También se dice
que podía ordenar pena de muerte
en todas las lenguas que se hablaban en su reino.
Temeroso de filtros y venenos,
mandaba a Krátevas, su médico, analizar
sus efectos en cuerpos torturados.
Dicen que halló el antídoto perfecto.
Ordenó la matanza
de los ciudadanos romanos de Anatolia,
—atrayéndose las iras de Roma.
Luchó por la Bitinia
pero su ejército fue derrotado.
Levantó otro ejército aún mayor,
para caer de nuevo.
Mitrídates Eupátor, rey del Ponto,
el asesino, el usurpador,
el coleccionista de venenos y de antídotos,
el de las vastas lenguas,
fue feroz en su triunfo
mas no supo sufrir
con debida elegancia su derrota.
Incapaz de arrojarse sobre su propia espada,
ingirió uno a uno sus venenos
pero sólo sintió leves molestias.
Suplicó a un oficial que le matase,
sin resultado. Las crónicas no dicen por qué.
Al final, su hijo Farnaces, hastiado,
y ansiando arrebatarle la corona,
le obligó a suicidarse
en un lugar olvidado del Bósforo,
aunque no hay leyenda ni indicio alguno
del arma utilizada.

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Mar 04 2010

Minianimalismo III

Publicado por Claudio en Papeles de Claudio

—¡Moscón! Estoy mosca.

—¿Por?

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Mar 04 2010

Ácido des-oxi-moronucléico

Publicado por Morticia en Invitados

Algunos oxímorons comunes y no comunes para empezar el día. ATENCIÓN AMIGOS: SE CONVOCA EL PRIMER CONCURSO DE OXÍMORONS DE LOS FOSQUITOS (como: inteligencia militar)

buena guardia
esperanza Aguirre
hombre sensible
política de izquierdas.

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Mar 04 2010

Criptorfilia

Publicado por Morticia en Invitados

Temes la flacidez del pene, de la piel y sobre todo del abdomen de una lente torcida y una tuerca en movimiento como un olor a sal. Te está dando la sed en la boca de llevarla a la del otro y encontrarte dientes. Ya no importa.
Ni la flacidez, ni el pene, ni el ronquido perpetuo.

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Mar 03 2010

Perdidamente, o así

Publicado por Sulle en Papeles del Sulle

Me estoy enamorando, perdidamente, de una mujer que firma sus mensajes como “Amortajadica y con las ingles depiladas“. Reconozco que el asunto no es noticia. Todo el mundo sabe que yo siempre me enamoro perdidamente.

__Ya te has vuelto a enamorar perdidamente -dice mi mujer.

__  Creo que sí.

__ ¿Es psicoanalista? ¿vive cerca?

__ No, trabaja de holigan con los Celtic de Glasgow, pero vive en Arturo Soria.

__ ¡Ah! ¡Bueno! Eso es un ahorro muy grande.

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Mar 03 2010

4 de enero

Publicado por Claudio en Papeles de Claudio

4 DE ENERO

J. D. Sheldrake. El Apartamento. Billy Wilder (1960).

Queridos Reyes Magos:

Yo para mí no quiero nada. Nada.

Ni ese batín, señora, ni el sombrero,

ni balas de pistola, ni champán,

ni botes de pastillas, ni café.

Ni tampoco me gustan

esas rubias tintadas de ojos claros,

ni mesas de despacho,

tampoco el ascensor.

No me gustan los martes… ni los viernes.

No quiero ser un man,

ni quiero los doctores

ni niños con cohetes.

Me importan tres cojones

todos aquellos pisos

que tenga que subir.

Otros tantos me importan

todos los que algún día

tuviera que bajar.

Repito, Reyes Magos, nada… nada.

Claudio, marzo 2010.

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Mar 03 2010

Jardins de Bagatelle

Publicado por Juan en Papeles de Juan

                              para o Lobo, Claudio y Urceloy
                              por su colaboración

No sé para qué sirven ciertas cosas

si quieren ser

si en la luz hay señal

si puedo confiar

si no será mejor

abandonar la búsqueda

 

juan hospital

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